Sentido Sur · República Dominicana
Encontrar alegría en lo que se comparte
Seis jóvenes cuentan qué se llevan de un mes de comunidad, servicio y encuentro en República Dominicana.
Jesús Huertas
«Una escuela de la presencia: aprender a estar»
De todo lo vivido en República Dominicana me quedaría con dos cosas. Por un lado, con la comunidad que hemos ido construyendo durante este mes. Ha sido un regalo compartir la vida y descubrir a auténticos amigos en el Señor. Una comunidad que se siente enviada, que ora, que comparte en profundidad y que crece unida en la misión.
Por otro lado, destaco la acogida de todas las personas con las que nos hemos cruzado. La generosidad con la que nos han recibido me ha ayudado a entender que la vida compartida es más valiosa que muchas de las cosas que podamos hacer.
La experiencia de Sentido Sur ha sido un encuentro constante con Dios: en los rostros y las historias que hemos conocido, en la belleza de la naturaleza y, sobre todo, en el descubrimiento de Cristo presente en cada encuentro. Ha sido también un tiempo de gratitud desbordante, al descubrir que es Dios quien sale a nuestro encuentro cuando creemos que somos nosotros quienes vamos a encontrarnos con Él.
Marina Atienza
«Jesús ha estado en cada uno de esos nombres»
Desde que estoy de vuelta en España he pensado en subir un post a Instagram con algunas fotos que resuman este tiempo, pero aun teniendo más de 1000 fotografías me sigue pareciendo que no pueden dejar ni vislumbrar un uno por ciento de lo que Dios nos ha regalado.
Una frase que me ha resonado mucho ha sido el texto de Pedro Casaldáliga: «al final del camino me dirán: ¿has vivido?, ¿has amado?, y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres». Jesús ha estado en el hombre que sin tener ningún alimento nos dio café a cada uno de nosotros, en la familia que nos refugió cuando caía la tormenta, en las manos que preparaban cada día nuestro alimento con cariño.
Recuerdo esos momentos al subirnos a la guagua tras despedirnos de todos, derramando lágrimas de alegría por sentirme plena en él: el amar y servir hasta el extremo te deja tan lleno que te hace sentir que hasta entonces estuviste vacío.
Pilu Menor
«Vuelvo con la sensación de haber recibido mucho más de lo que pude dar»
República Dominicana ha sido una experiencia muy distinta a lo que esperaba. Fui con la intención de servir, y vuelvo con la sensación de haber recibido mucho más de lo que pude dar.
Me he encontrado con personas que, a pesar de sus propias cruces, las viven con una alegría y una fe que me han enseñado más de lo que imaginaba. Y me quedo con una idea clave: hay una gran diferencia entre darlo todo y dar casi todo, porque amar de verdad implica no guardarse nada de uno mismo.
He sentido a Dios en las personas que he conocido, en las conversaciones, en las risas y también en los momentos de cansancio. Al final, servir también es dejarse enseñar por todo lo que uno vive.
Andrés de las Heras
«La plenitud no es proporcional a quien más tiene»
Vive hoy confiando y dejándote sorprender, pues los planes de Dios son perfectos. La experiencia Sentido Sur me ha regalado una comunidad de amigos en el Señor dispuestos a encontrarse con Él e inquietos por acompañar procesos y compartir vivencias, siempre con el objetivo común de enriquecer el encuentro con el prójimo.
El pueblo dominicano me ha facilitado ver a Dios en la acogida. Verdaderamente, la plenitud no es proporcional a quien más tiene sino a quien menos necesita.
En definitiva, esta experiencia me invita a alzar la mirada y acoger las realidades más desfavorecidas desde el servicio en lo cotidiano y la coherencia de vivir agradeciendo tener quebraderos de cabeza que para muchos son sueños difíciles de alcanzar.
Ines Ferrer
«Aprender a estar, sin tener que hacer mucho»
Durante la experiencia, he podido ver a Dios en el encuentro con los demás y en la acogida en cada lugar que hemos visitado. He sido partícipe de su amor en las cosas cotidianas, de una presencia que se manifiesta en lo sencillo, y de la importancia de hacer silencio y dejarse encontrar por Él.
República Dominicana, su gente y su cultura me han enseñado una manera distinta de vivir la fe y de acoger a los demás. Me llevo el haber aprendido a estar, sin tener que hacer mucho, simplemente acompañando a los demás y aprendiendo de su manera de vivir.
Isa Carvallo
«Servicio, fe y comunidad: tres pilares que ya no sé entender por separado»
Me quedo con los tres pilares de Sentido Sur: servicio, fe y comunidad. Son estas tres cosas en conjunto las que han hecho que mi experiencia sea tan buena y lugar de encuentro con Dios. Antes de apuntarme, lo de la oración y la comunidad me parecía algo secundario; lo único que me importaba era el servicio. Ahora me doy cuenta de que sin la fe y la comunidad, ese servicio se hubiera quedado desazonado.
Los ratos de oración y el acompañamiento me han ayudado a no perder el foco de lo importante y a liberarme de pensamientos, afectos o emociones que me distraen del encuentro con el otro. La comunidad ha sido un apoyo imprescindible que me ha iluminado en muchos momentos, además de darme ojos para ver y oídos para escuchar cosas de las que sola no me doy cuenta.
Seis voces, un mismo mes en República Dominicana.




