Durante los días 16 y 17 de enero, 32 responsables de las distintas realidades de la pastoral ignaciana MAG+S se han reunido en Madrid para celebrar su Asamblea de Responsables, un encuentro que tiene lugar cada tres años y que se consolida como un espacio clave de diálogo, escucha y discernimiento compartido. David Cabrera SJ, Delegado MAG+S, definía la finalidad de este encuentro como “un modo de ensanchar nuestro corazón y ampliar nuestro horizonte pastoral”.
Uno de los ejes centrales de la Asamblea ha sido discernir la respuesta de MAG+S al nuevo Proyecto Apostólico Provincial, poniendo el foco de manera particular en su cuarto punto, discernir para servir mejor. Un marco en el que se ha situado la intervención de Beni, Socio Provincial, que invitaba a leer el presente y el futuro de MAG+S como un proceso de escucha del Espíritu. En su intervención, subrayaba que nadie evangeliza solo una parte de la misión, y que la pastoral juvenil no puede vivirse como un ámbito aislado, sino en clave de intersectorialidad y corresponsabilidad. En este horizonte, Beni ha destacado cuatro acentos especialmente significativos para la pastoral con jóvenes: el acompañamiento a jóvenes de entre 18 y 30 años desde una lógica intersectorial; el trabajo colaborativo, evitando actitudes pasivas o delegadas; la necesidad de una mayor formación para comprender y acompañar mejor las búsquedas y sed de los jóvenes; y la apertura a nuevas propuestas, nacidas de la oración y del discernimiento. Todo ello cimentado en el amor a Jesucristo y en la conciencia de ser enviados como Iglesia y con la Iglesia, integrando inseparablemente fe y justicia.
El trabajo en grupos ha permitido profundizar en estas claves desde la realidad concreta de las realidades MAG+S. En el diálogo compartido aparecieron con fuerza cuestiones como la tensión entre actividades y procesos, la necesidad de cuidar estructuras que garanticen continuidad más allá de carismas personales, la importancia del primer anuncio y del testimonio, y la respuesta ante los jóvenes que quedan fuera de las propuestas actuales. Los responsables señalaban también el valor del vínculo, el cuidado y la amistad en Dios como base de una comunidad de misión, así como la llamada a abrirse a las periferias, a los más vulnerables y a una mayor eclesialidad e intersectorialidad.
La última actividad de la Asamblea han sido los talleres temáticos que han abordado algunos de los retos prioritarios de la pastoral con jóvenes hoy. Entre ellos, se ha trabajado el primer anuncio, subrayando la importancia de redescubrir el kerigma como punto de partida de todo proceso de fe; la necesidad de reenfocar los Ejercicios Espirituales para jóvenes, de modo que no se vivan como una experiencia puntual, sino como un itinerario más amplio y significativo; la implicación del compromiso social desde el binomio inseparable de fe y justicia; y la presencia de una cultura vocacional, entendida no solo en clave de vocaciones específicas, sino como un camino de discernimiento y descubrimiento vital para los jóvenes.
La Asamblea de Responsables MAG+S ha sido, así, un espacio para “soñar el MAG+S del futuro”, parando, escuchando y dispuestos a volver a ponerse en camino, para reafirmar la identidad y la misión de la pastoral juvenil ignaciana en España. Un tiempo para renovar la llamada a acompañar a los jóvenes desde procesos profundos, comunitarios y abiertos a la realidad, con la confianza de que es el Espíritu quien sigue guiando la misión, y con el deseo compartido de seguir discerniendo juntos para servir mejor.




