Jóvenes adultos

En la vida pasamos por distintas etapas. En esta, los estudios quedan atrás y en el horizonte se van perfilando las grandes decisiones; la persona está más hecha, pues ya va acumulando experiencias y aprendizajes. Es un tiempo cargado de novedades: primeras experiencias laborales, quizá un cambio de ciudad...

Es posible que te encuentres con menos tiempo, por lo que tienes que responsabilizarte personalmente de alimentar tu fe a través de la oración, los sacramentos, el acompañamiento…Existen comunidades dirigidas expresamente a quienes están en este momento vital. También se ofrece la posibilidad de participar en experiencias de verano más adecuadas a esta etapa: quizá más cortas en duración, pero más exigentes en profundidad…

En un momento de cambios vitales profundos, vivir la fe con seriedad y responsabilidad ayuda a configurar la vida tomando opciones vitales desde Jesús y su Evangelio.